El capital del idioma español es claro: 21 países (los 20 hispanohablantes,
más EE UU), 500 millones de hablantes, unas 200.000 palabras y beneficios
sociales y cultura e ingresos económicos incalculables al ser un gran
dinamizador mercantil. Solo en España representaría alrededor del 16% del PIB,
según un estudio de la Fundación Telefónica. Motivo más que suficiente para que
haya sido distinguido con el premio Español Universal, de la Fundación
Independiente (FI). Con él se rompe la tradición de rendir homenaje a personas
que sirvan de referencia a los ciudadanos, porque “su riqueza y aportación es
enorme, y, ahora, en momentos de tanta disgregación, hay que recordar que
tenemos una lengua común que nos une y potencia a nivel internacional”, afirma
Ignacio Buqueras y Bach, presidente de la Fundación.
Por este motivo ayer se presentó el Homenaje universal al idioma español,
organizado por FI, en el Club Siglo XXI. El homenaje definitivo se realizará en
la segunda quincena del mes en Casa de América, en Madrid. La fundación espera
contar con un comité de honor formado por los 20 presidentes de los países
donde el español es lengua materna, más los presidentes de las 22 Academias de
la lengua y de las 17 comunidades autónomas, además de los representantes de la
RAE y del Instituto Cervantes. La presidencia de honor ha sido ofrecida a los
Reyes.
Como adelanto, representantes de varias instituciones y empresas que tienen
como herramienta básica el idioma trazaron ayer un panorama sobre el factor
integrador del mismo, su presente y su futuro en campos como los negocios, la
educación, la tecnología, la diplomacia, los medios de comunicación, el entorno
digital, las relaciones internacionales y su auge en el mundo.
Eduardo Zaplana, presidente del Club Siglo XXI, dio la bienvenida al acto,
que contó con intervenciones, entre otros, de Esperanza Ibáñez Lozano,
encargada de Políticas y Asuntos Públicos de Google España y Portugal; Rosa
María Sainz Peña, gerente de Proyectos Editoriales y Explotación de Fundación
Telefónica, y Bárbara Manrique de Lara, directora de Comunicación Corporativa,
Marketing y Relaciones Institucionales de PRISA (editora de EL PAÍS).
Aparte de esa riqueza y motivos de unión del español, el homenaje tiene en
cuenta, también, dijo Buqueras y Bach, el posible deterioro del idioma por unas
nuevas generaciones volcadas en las tecnologías emergentes. “Pedimos apreciar
más nuestra lengua y que se enseñe a quererla y respetarla desde la escuela y
demás ámbitos”, defiende Buqueras y Bach. El crecimiento del idioma es notorio,
apuntó Bárbara Manrique, “y cada día confirma que no tiene fronteras”.
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